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domingo, 15 de junio de 2014

Niño cambiado


- Trolls con un niño humano que cambiaron por el suyo (John Bauer 1913) imagen tomada de wikipedia -

Las historias sobre niños cambiados por hijos de hada, elfos, duendes o trolls abundan en la tradición europea, independientemente de la región. Según las historias, el motivo que lleva a una criatura sobrenatural a cambiar a su propio hijo por un niño humano es el deseo de tener un sirviente humano, pero también el amor hacia los mismos o la simple malicia son motivos frecuentes.

Se creía que los seres fantásticos del folclore escandinavo sentían gran temor al acero, por lo cual los padres solían poner una tijera, cuchillo o cualquier objeto de ese material sobre la cuna de sus bebes para evitar los robos.
Contrariamente a lo que se podría creer, en estos cambios, las madres sobrenaturales no pretenden abandonar a sus hijos a su suerte, sino dejarlo en un hogar seguro y se creía que torturando o tratando con crueldad a un niño sobrenatural, las madres podrían recuperar a sus verdaderos hijos apelando a la sensibilidad de las madres sobrenaturales por los suyos. Esta creencia generó muchas tragedias en tiempos antiguos cuando, ante la sospecha de tener un niño cambiado, los padres los flagelaban, en otros casos los dejaban en la basura e incluso los podía meter dentro de hornos. Existen registros de mujeres juzgadas por matar a sus propios hijos con algunos de estos terribles métodos.

En los cuentos de los hermanos Grimm vemos relatos que retoman las creencias sobre niños cambiados, como la mujer que sospecha que su hijo ha sido cambiado y para corroborarlo prepara cerveza y la vierte en la cascara de una bellota; el niño en cuestión exclama con sorpresa que ni en todos sus años ha visto jamas a alguien preparar cerveza en una bellota, y al decir esta palabras el niño desaparece. Esta historia responde a la creencia de que los niños cambiados son criaturas antiguas o viejas que adquieren un aspecto infantil para engañar a los humanos y descubrir su larga edad los deja en evidencia y por tanto deben marcharse y devolver al niño humano.
La mayoría de los cuentos europeos vemos un esquela similar al cuento de los hnos. Grimm, donde una madre descubre a niño cambiado haciéndolo hablar al mostrarle algo que jamas han visto en todos sus años.

En otros cuentos vemos como los padres recuperan a sus hijos cuando son amables con los niños cambiados. En más de un cuento vemos a un padre recuperar a su hijo al desistir de la idea de matar al niño sobrenatural que le han dejado a cambio, enseñando al lector que cuando se hace daño a un niño cambiado, la madre del mismo dañará al niño humano.

Pero detrás de estas curiosas historias se oculta una triste verdad. Por aquellos tiempos los niños deformes o retrasados conformaban una verdadera vergüenza o estorbo para las familias humildes y las muertes de estos niños por mano de sus padres podía justificarse con la creencia de los niños cambiados, aseverando que su hijo real había sido cambiado por el hijo de un troll, lo cual explicaría las deformidades del cuerpo. Incluso el hecho de que un niño usara la mano izquierda para escribir o usar objetos cotidianos era motivo para creen que el mismo era un niño cambiado.


martes, 8 de abril de 2014

Imp



El Imp es una criatura mitológica de gran semejanza con otros seres, tales como hadas y duendes, que se describe con frecuencia en supersticiones del folclore alemán.
Se trata de un tipo de duende, muchas veces relacionado y descrito como una especie de espíritu familiar de origen germano, aunque en términos generales se lo considera un demonio menor. En el folclore germánico, los demonios no son necesariamente malignos, siendo el Imp, un ser de comportamiento travieso y en ocasiones servidor de los dioses.

Se los representas como criaturas pequeñas y poco agraciadas, de comportamiento salvaje e incontrolable; la semejanza con las hadas radica en el concepto de espíritus libres y el disfrute de las diversiones de la vida. Con el tiempo, se asocio a las hadas con la bondad y a los imps con el mal. En la mayoría de las narraciones, los imps se muestran aficionados a las bromas y engaños inofensivos. Si embargo se sabe de historias donde los imps cambian bebes humanos por suyos o dan malas direcciones a los viajeros.

Si bien hay quienes los consideran seres inmortales, se sabe de historias donde se emplean armas especiales para hacerles daño o espantarlos, incluso hechizos o cercas para mantenerlos fuera de los hogares. Son criaturas solitarias que buscan la atención humana, usando chistes y bromas para atraer su amistad, aunque en la mayoría de las historias, las personas suelen cansarse de las bromas de estos pequeños entes y se alejan.
Las bromistas costumbres de estos seres han devenido a algunos términos del habla cotidiana; la expresión "pícaro" para señalar a los bromistas inofensivos, se dice "Impish" en alemán y proviene del nombre de estos seres.

- Un Imp en los ornamentos de la catedral gótica de Lincoln, Inglaterra -

Los intentos de estas criaturas por captar la atención humana han hecho que se los considere un tipo de espíritu familiar, siervos de las brujas, para quienes trabajaban como espías e informantes. De esta manera, el imp estaba entre los blancos de las caserías de brujas. En la mayoría de estas historias, los imps estaban ligados o encerrados en objetos, desde donde se los podía invocar si eran necesarios.
Son conocidos algunos imps con poderes especiales, como cambiar de forma y cumplir deseos, aunque con severas consecuencias si no se cumple con los términos pactados. Hoy en día podemos ver imps ocultos entre la mampostería y adornos ornamentales de estructuras arquitectónicas y artísticas de todo el mundo, visibles solo para hábiles observadores.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Trasgo


Si se busca en el diccionario la palabra "trasgo" encontraremos la definición de "demonio travieso y feo". Pero lo cierto es que dentro del folklore ingles medieval, los trasgos aparecen normalmente como diablillos o espíritus caseros y serviciales, aunque algo temperamentales. Usualmente se unen a una persona o familia y suelen visitar su casa, generalmente en zonas rurales, apartadas de las ciudades. Se trata de un tipo específico de duende.

Se cree que tienen la altura de la mitad de un humano adulto, pelo y barba grises y generalmente poseen rasgos físicos o rostros con características grotescas o deformes. Sus grandes labios les entorpecen el habla y suelen tener voces chillonas y agudas.
Si se los alimenta y trata correctamente, los trasgos responden con una actitud amable y se aferran a tareas del hogar, limpiando y ordenando; siente debilidad por los niños y hacen regalos a quienes se portan bien.


- el rey trasgo y sus seguidores, ilustrados por Alan Lee para "El Hobbit" de Tolkkien; para entonces ya se los asociaba con las fuerzas del mal y los demonios -

Pero mejor será no hacerlos enojar, si se los ofende harán cualquier cosa con tal de vengarse, desde robar oro y plata, entre diversas pertenencias de los dueños de casa, hasta molestar animales y trastocar señales de los caminos. Basta la sonrisa malvada de un trasgo para que se te coagule la sangre y una malvada risotada para agriar la lecha o pudrir las frutas de los árboles.
La manera mas eficaz de deshacerse de ellos es tirando semillas de lino al suelo, cuando el trasgo aparezca se vera obligado levantarlas una por una y no podrá terminar antes del amanecer (suelen aparecer solo de noche). Un par de noches así son más que suficientes para que el trasgo entienda que más le vale marcharse a otro lugar a causar problemas.

A partir del siglo XVII, se los comenzó a asociar con las fuerzas oscuras y el mal, debido a los movimientos contra la brujería extendidos en gran parte de Inglaterra y Escocia. Varios cuentos de hadas hacen una "clarificación" de estos espíritus caseros, diferenciando los malos espíritus, conocidos como trasgos, y los buenos espíritus, conocidos como duendes traviesos, benignos y juguetones.