miércoles, 27 de mayo de 2009

Pez Sierra



En la antigüedad era un monstruo marino provisto de enormes alas. Cuando divisa un barco vuela a toda velocidad para alcanzarlo y hundirlo. Se alimenta principalmente de peces, de los cuales consume grandes cantidades.

A pesar de su gran velocidad y fiereza para atacar, es un pez que se cansa con facilidad luego de recorrer algunas millas y se detiene para descansar, sumergiéndose en las aguas. Por ello, a determinada distancia, no representa un peligro para los navegantes.
Al desplegar las alas, evita que el viento impulse la embarcación y se detenga, facilitándole darles alcance.
Algunas historias afirman que esta criatura posee una enorme cresta en su espalda con la que corta los navíos.

Al igual que otras criaturas de su época, la historia del pez sierra posee un significado alegórico. El pez sierra representa al hombre que comienza a recorrer el camino recto, pero luego de unos pocos pasos, se cansa y abandona, cayendo así en el pecado y desciende a los infiernos. El diablo, que impide la inspiración del hombre, es como el pez sierra que detiene el viento, impidiendo a los barcos proseguir.